jueves, 22 de mayo de 2008
Meter la pata
Arrepentirte de hacer cosas, de no hacerlas, de hacerlas mal o demasiado perfectas.
Querer, que te quieran (o dejarte querer, más complicado todavía), subiar, bajar, correr, llorar, gritar..
Cosas que se van por meter la pata, por rectificar demasiado tarde, porque arrepentirse no siempre vale, porque no todo es dejarse querer..
De comienzos
Normalmente siempre empiezo páginas como esta, continuamente de hecho. Abrir-dejar-cerrar. ¿Falta de imaginación? ¿De ganas? Tantas cosas que contar, y que decir, y que enseñar.. y tan pocas palabras cuando te sientas delante del ordenador para ordenar las ideas..
También podría hacer de esto un diario. "Hoy me levanté y me tomé un café, me fumé un cigarro mientras miraba por la ventana..". Pero no. Mi vida no es tan interesante como para hacer de ella un fenómeno de masas. Aunque a lo mejor he apuntado muy arriba. Me autocorrijo: Mi vida no es tan interesante como para escribir sobre ella en internet.
Apuesto a que esto es lo que se le pasa por la cabeza al 60% de las personas que se plantean hacer algo similar. Pero ¿por qué no? ¿Por qué no hablar sobre tu vida? Claro que es interesante. Todas las vidas del mundo tienen alguna parte interesante, todas aportan algo, y todos los sentimientos ya están inventados. Por aquí nadie cuenta nada nuevo, nada que no sepa (sepamos). ¿Desde cuándo existe el odio? ¿el amor? ¿la amistad? ¿la indiferencia? Lo único que cambia es la manera de contarlo. Y aún así no creo que la mía sea muy diferente a la del resto de los mortales.
Esto es un comienzo.